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jueves, 20 de octubre de 2011

Evaluación

Todos, en algún momento, hemos sentido pánico ante un examen, es más algunos hasta se enfermaron ante la cercanía de la prueba escrita. Su imperio tiene años, sin embargo, los resultados no son positivos “…las pruebas de lápiz y papel enfatizan dos habilidades principales: memorización de hechos y conceptos y habilidad para resolver problemas cortos, bien definidos.” Ante ello, se vuelve indispensable realizar un cambio y este exige una flexibilidad en el docente para que utilice otros métodos de evaluación.

En este blog pretendemos hacer un repaso de algunas de esas estrategias alternativas de evaluación. Los invitamos a conocerlas y ponerlas en práctica. Los resultados valdrán la pena.

31 comentarios:

Luis Fernando Rodriguez dijo...

Hola compañeros y compañeras, buen trabajo

Fallas dijo...

Hola:
Entonces la propuesta sería que los exámenes deben desaparecer del todo o como dicen Brown y Glasner (2007)...los exámenes pueden ser un elemento muy útil dentro de un sistema mixto de evaluación. ¿Qué opinan ustedes?
Ida

Referencia:

Brown, S. & Glasner, A. (2007). Evaluar en la Universidad. Problemas y nuevos enfoques. Madrid: Narcea.

Vanessa dijo...

Hola profesora y compañeros

El problema de este tipo de evaluación es que estas pruebas se centran en memorizar y resolver problemas cortos, tal como indican los compañeros, la solución no es eliminar los exámenes. Lo que se debe hacer es cambiar las evaluaciones, en donde el estudiante pueda dar su criterio el cual se basa en la teoría vista en el curso. Tal como lo indica Molina (2004), al decir que; “tal y como se conciben actualmente dichos instrumentos, no permiten emitir juicios de valor acerca de la personalidad del estudiante vista de modo integral” (Hernández, 2007)

Referencia
Hernández Nodarse, M. (febrero, 2007) Perfeccionando los exámenes escritos: reflexiones y sugerencias metodológicas La Revista Iberoamericana de Educación es una publicación editada por la OEI. Recuperado de http://www.rieoei.org/1595.htm

Emmanuel León dijo...

Yo no creo que los exámemes deban desaparecer y ni van a desaparecer. Si lo vemos en la educación tradicional un maestro o profesor utiliza este recurso por diversas razones y considero que una razón de peso es que un 70% ó 65% de la nota de la material se califica a través de exámenes y pues resulta sencillo realizar de está forma los procesos evaluativos. Pero es tan cierto que los alumnos se preparan sólo para la prueba y no para aplicar ese conocimieento en la vida real. Lo que se debe valorar es incluir propuestas modernas, frescas y funcionales en la educación tradicional para que otros tipos de educación como posgrados o empresariales sean más eficientes ya que los estudiantes han experimentado con diversos procesos evaluativos.

Emmanuel

andrea dijo...

Hola compañeros y compañeras, primero felicitarles por el trabajo, que interesante la alternativa de enseñar conproductos hechos y/o fotografias el trabajo, yo que aprendo de forma visual, entiendo muchisimo mejor cuando me enseñan un dibujo o foto de algo que si me lo epxlican con texto.
creo que hay muchas y variadas formas de evaluar los procesos educativos como para que usemos siempre las mismas, examenes y pruebas cortas, las personas somos todas disferentes y por lo tanto procesamos la informacion de forma diferente también... como profesionales en tecnología educativa debemos trabajar para la población meta, pero tambien debemos entender que dentro de una determinada población meta, como por ejemplo niñez, no todas la sniñas y niños van a aprender igual, por eso siempre se deben tener diversas herramientas de evaluación para cada proceso educativo.
Andrea

Fallas dijo...

Emmanuel y compañeros:

Muy interesante tu punto de vista. Si los exámenes deben permanecer, entonces ¿cuándo se deben utilizar?, es decir, si la meta es el aprendizaje de los estudiantes, bajo que marco o en qué circunstancias son los exámenes pertinentes?

Fallas dijo...

SOBRE ENTREVISTA Y DEBATE

¡Qué bueno que incluyeron estas dos técnicas!
No sé si han notado que la evaluación parece estar asociada a la lectoescritura, es decir casi todos los modelos de evaluación requieren del estudiantes leer, escribir,o ambas. Sin embargo, casi no utilizamos técnicas orales.

Las herramientas tecnológicas con sus capacidades multimediales tienen un tremendo potencial en este sentido. No es lo mismo pedirle a los alumnos que hagan un trabajo en power point con imagen y texto (donde generalmente se abusa del texto, en las llamadas presentaciones karaoke), que solicitar lo mismo pero con una narración de fondo creada por los estudiantes...y ni se diga lo que permiten hacer herramientas que traen incorporados ya los equipos como Moviemaker(PC) o imovie (Mac) y los miles de apps gratuitas para smartphones que permiten hacer bellezas.

Jose dijo...

Voy ha exponer mi criterio sobre varios de los subtemas al rededor de un tema muy esencial le cual creo que aun no sabemos enseñar en nuestro sistema de educación.

Comenzaré citando el evento por medio del cual empecé a conocer el término Pensamiento Crítico en 1982, cuando era alumno del Colegio de San Luis Gonzaga, en el curso de Filosofía impartido por la profesora Annie Hayling.

Se decidió en ese año impartir un curso de pensamiento crítico en lugar de impartir el curso tradicional de filosofía.

El método que se usó fue un método ideado por Eugene J. Meehan (1975), el cual tenía como objetivo desarrollar la capacidad crítica en los estudiantes. Una de las primeras cosas que se nos dijo fue que el pensamiento crítico era una herramienta y a la vez una conducta y que no esperáramos el efecto de sus ideas inmediatamente, que debía irse interiorizando en nosotros. Considero que sí me afectó, porque creo que se desarrollo con experiencias cotidianas y estas eran significativas, de hecho hoy en día recuerdo muchos detalles de ese curso que me interesó mucho.

Me parece que muchos de estos métodos de evaluación como el Método de casos, mapas mentales o el debate son espacios que requieren de una base crítica y el sistema educativo en general nunca propicia esta actitud en los estudiantes porque los hace estudiar de manera memorística. Creo que pensar como un acto obligado no es muy significativo, digo obligado porque uno debe memorizarse un montón de información que no es significativa. En cambio pensar como un acto voluntario y con significancia vivencial tiene la bondad de que la experiencia no se olvida. Solo veamos a muchos de los chicos después de unos meses de haber terminado un curso exitosamente o cuando ganaron el bachillerato: ya no saben ni quién es Juan Santamaría.

Por otra parte Eugene Meehan se pregunta como un chico de estos que va tan mal en el cole si puede aprender rápidamente a armar y desarmar un carburador siendo esto un hecho más complejo. Sin duda son inquietudes importantes que no se pueden tomar a la ligera. Entonces el desarrollo de la capacidad crítica es un factor que puede potenciar las metodologías evaluativas o las técnicas aludidas. Entonces para mi el factor común es la capacidad crítica, pero en un sistema memorístico o tradicional no se explotaría la riqueza de este recurso cognitivo.

Por ejemplo, en el debate, se debe conducir bajo un esquema muy crítico por parte de los participantes, para argumentar y sostener las ideas con argumentos sólidos y no con simples disquisiciones.

Para el caso del mapa mental debe suceder algo parecido porque este es una visión en donde la capacidad de síntesis es fundamental, de ahí que se haga necesario discriminar críticamente lo necesario de un determinado evento cognitivo.

El método de casos es una técnica interesante porque es muy coherente con el modelo de la educación basada en competencias. Otra vez es fundamental la base crítica de los actores, ya que la idea de enfrentar una experiencia nueva es darle instrumentos a los chicos que los encara ante la filosofía de "saber" al "saber hacer", de "aprender" a "aprender a aprender"


Meehan, E. (1975).Introducción al Pensamiento Crítico. Buenos Aires. Trillas.

Eddie Ramirez dijo...

Hola Compañeros,

Felicitaciones en su trabajo.

Como se viene comentando sobre los sistemas tradicionales versus los alternativos, si bien yo soy pro-alternativo, creo que en toda probabilidad hay un espacio para ambos.

Los métodos tradicionales creo tienden a medir, mas que evaluar. Pero medir también es necesario.

Por otro lado, si bien los métodos alternativos son interesantes y ayudan al aprendizaje,habrá ciertos momentos donde su implementación ira desde un poco compleja hasta imposible.

Por ejemplo, en el método de casos, un grupo de 200 estudiantes simultáneos requerirían de o muchos profesores para evaluar o mucho tiempo para realimentar al estudiante. En un mundo ideal, los recursos no deben ser limitados, pero sabemos que si lo son.

Saludos¡

Eddie



Wassermann, S. (1994). La enseñanza basada en el método de casos: una pedagogía de aplicación general.Generalitat Valenciana.

Jose dijo...

El problema no es que los exámenes desaparezcan o se queden, el problema es si son monitores de la adquisición del conocimiento.

Conocí a un chiquillo que nunca fue muy brillante ni en la escuela ni en el colegio, y en realidad le importaba poco porque le interesaban otras cosas. Cuando sus amigos compraban sus barriletes él los hacia, nunca quiso comprar un trompo le parecía más divertido hacerlo con los desechos de la mejor madera que tenía su papá en el taller. A su maestra le interesaba que le fuera bien en matemáticas, pero a él le interesaba construir una cometa en bambú en forma de estrella que volaba vertical al terreno. Le interesaba más la aritmética de los frenos del barrilete que la aritmética de la escuela, los frenos le salían muy bien, pero en los exámenes le iba mal. Esta dicotomía es motivo de un cuestionamiento: qué tenían las matemáticas de su cometa que la hacían más interesante que las matemáticas del examen, pero si eran las mismas.

Sin duda la prueba no refleja su verdadero conocimiento.

Todo eso lo sé porque ese mocoso era yo.

GINNETTE dijo...

En los procesos de evaluación el qué? el cómo? y el para qué? cobran una gran importancia
No son las pruebas escritas u orales las que deben de desaparecer. Lo que debe desaparecer es la forma como se estructuran estos y lo que evalúan.
En los procesos de pruebas escritas la evaluación es meramente conceptual-memoristica.
Esta estructura es la que debe cambiarse. El diseñador debe tener “capacidad y pensamiento, pues en ella se busca que los ítemes respondan a requisitos técnicos, se relacionen con los objetivos del curso, ofrezcan la oportunidad al alumno de que evidencien sus logros de aprendizaje y que representen una buena muestra de los contenidos y objetivos de la asignatura” (Rivera, 1996)
En el caso del estudiante este tipo de prueba debe identificar el nivel de conocimiento que tiene, sus habilidades, destrezas y sus debilidades; además la prueba debe permitir la posibilidad de realimentación del procesos de construcción de conocimiento y el proceso de aprendizaje.
En el caso del educador este tipo de evaluación debe permitirle: valorar la calidad de mediación que se le oferta al estudiante y la calidad del aprendizaje que se logró en el estudiante.
Rivera, Y. (1996) La prueba escrita. Recuperado el 26 de octubre de 2011 de http://www.apse.or.cr/webapse/docum/docu08.htm

Emmanuel León dijo...

Sé que de este blog saldrán muchas ideas y grandes propuestas, mi mayor preocupación con respecto a los exámenes es que ellos tienen un valor en la nota de un 70%, luego la asistencia y concepto creo que un 10%, un 10% de trabajo en clase y queda otro 10% para trabajos extra clase, esto implica que el punto fuerte son los exámenes, generalmente uno de 30% y el otro de 40%, dos exámenes escritos que como dice Jose, no le ayudan a pensar y a razonar como aplicar eso en la vida propia. Ahora, si me refiero a mi trabajo, capacitación de personal, no veo que un examen en una hoja, respondiendo preguntas cumpla con los objetivos para alcanzar las competencias que debe tener un colaborador para realizar su trabajo, pero si puede detectar áreas de mejora, por lo tanto yo prefiero una evaluación formativa, aparte NO tenemos un formato estándar para evaluar, sino que nos basamos en cómo el colaborador desempeña su trabajo, Sé que está mal (diría el Justo, de la Media Docena) pero ya estamos trabajando en esto.
Para responder a la pregunta de la profesora, estoy de acuerdo en su uso, pero que los docentes no se limiten a conformar "folletos" que los estudiantes deben completar de memoria, mejor aprovechar ese alto porcentaje para realizar evaluaciones que tengan un mayor impacto y que atraigan al estudiante al conocimiento. ¿Cómo sería invertir nosotros todo este tiempo en la maestría si no nos evalúan con escenarios que se asocien a nuestro trabajo? Creo que debemos pensar como un adolescente enfrenta está realidad.
Como lo dice Giné & Parcerisa (2007) las actividades evaluativas sistemáticas están muy unidas al concepto de medida del rendimiento, de tal manera que medida y evaluación eran dos conceptos intercambiables. Creo que es muy claro como vemos de manera ambigua evaluar, ponerle una nota al rendimiento.


Giné, N., & Parcerisa, A. (2007). Evaluación en la educación secundaria. Barcelona, España: GRAO, de IRIF, S.L.

Luis Fernando Rodriguez dijo...

Hola.
Deseo extender el cocmentario que realicé en el otro blog.

Apoyando lo que comenta Jose, el problema no es sólo de los medios o recursos evaluativos que se utilizan. Estos responden a todo el planteamiento del proceso. La evaluación es solo un elemento del proceso educativo, el cambio debe realizarse en el todo. La herramienta de evaluación responde, por que así debe ser, al proceso como tal que se desarrolla. Si el proceso planteado en sus inicio es de tipo repetitivo, el elemento de evaluación deberá ajustarse a eso. Si el proceso de formación está planteado para facilitar una mente creativa y crítica, un examen memorístico no resultará lo más apropiado.

En lo personal, comparto con Eddie, lo memorístico no puede desaparecer, siempre serán la base para un proceso de pensamiento superior, pero nada más eso, no se puede convertir en lo único o lo más importante.

Vanessa dijo...

Siguiendo el tema de las evaluaciones, desde la teoría del constructivismo, las evaluaciones tradicionales deben demostrar de forma individual lo que el estudiante construyó, descubrió y demostrar lo que aprendió de la materia del curso, por lo que las evaluaciones tradicionales bien planteadas y organizadas pueden ayudar a demostrar si esto se llegó a cumplir. Desde la teoría cognitivista, en las evaluaciones es necesario que demuestren los niveles de elaboración que alcanza el estudiante.

Referencia

________(2001) ¿Cómo mejorar los instrumentos de evaluación convencionales? Recuperado de http://html.rincondelvago.com/mejora-de-instrumentos-convencionales-de-evaluacion-de-alumnos.html

andrea dijo...

Hola gente, vieran que en mi carrera hacemos muchos examanes, lo que pasa es que no son de memorizar, son de resolución de casos, de reflexión sobre un problema y tratar de plantear una solución, eran exmanes para sentarse a pensar, a veces durabamos 2 horas en responder 3 preguntas, al final creo que ese tipo de examenes no debe de desaparecer, pues tienen que ver con un proceso de poner a trabajar las habilidades que se supone estamos desarrollando, claro que esta herramenta no era la unica que se utilizaba, si son bien planteados y en el marco de un proceso, los examanes estan bien...

Sergio dijo...

Profesora según entiendo por lo planteado hasta ahora las evaluaciones o pruebas no pueden desaparecer, y Brown Glasner por su parte considera los exámenes como un elemento útil. Discrepo en el sentido de hablar de exámen si se valora como herramienta. Desde mi punto de vista las evaluaciones como medio corroborativo son una mala abstracción de la realidad y por lo tanto no natural.
Las personas estamos sometidas en nuestra cotidianidad a pruebas constantes, toma de decisiones , aproximaciones , opiniones y creo que ninguna de ellas se llama exámen, a menos que sea de la vista o de otra cosa.
El conocimiento se pone a prueba cuando se presentan asuntos por resolver , cuando las variables no son las mismas o son otras, o son nuevas y nuestro conocimiento, habilidades y percepciones de la realidad deben aflorar. Así el exámen como concepto es un dinosaurio en extinción y las pruebas estarán presentes en cada espacio del aprendizaje de muchas formas y tocando muchos puntos no solo memorísticos , sino habilidades, aptitudes etc.

Sergio dijo...

disculpen fe de erratas, leáse en la primera frase.

Profesora según entiendo por lo planteado hasta ahora las pruebas no pueden desaparecer,....

Se elimina la palabra evaluaciones de esta frase.

Gracias

Erika Carballo dijo...

Desde el enfoque constructivista la evaluación de
debe ser un instrumento para apoyar el proceso de enseñanza. Debe potenciar las habilidades y atender las necesidades que tenga el estudiante. Por eso desde este modelo la evaluación:

1.Es cíclica por que se inicia con la formulación de los objetivos, y culmina con la confirmación de los mismos.
2.Es integrador se preocupa rendimiento y de los factores que influyen en el condicionamiento del aprendizaje.
3.Es inherente a aprendizaje
4.Es sistemática planifica, conduce y evalúa
5.Es diagnostica detecta deficiencias en el aprendizaje
6.Es dinámica se adapta a las necesidades
7.Es analítico con investigaciones descubre eficiencia en procesos y metodologías
8.Realimenta
9.Es cualitativa analiza aportes o resultados del aprendizaje en términos de eficiencia, calidad
10.Motivador los resultados logra en el alumno estímulos para un nuevo aprendizaje



Saludos


Erika

Jeannette dijo...

Hola,

Es muy enriquecedor leer sus puntos de vista, y realmente todo lo que ustedes aportan tiene mucho sentido.
Yo laboro en un sistema de educación formal donde los exámenes son el pan de cada día, he tenido en mis manos muchos exámenes y todos ellos independientemente del contenido temático parece que llevan un objetivo en común: Memorizar definiciones, fechas, principios, procedimientos, entre otros. Sin embargo hay un aspecto que me hace sentir mal y es el hecho de que estas pruebas dejan de lado su parte formativa, o dejan de estimular sus habilidades ó destrezas.

Considero que lo negativo es el peso que se les da a los exámenes, como lo menciona Emmanuel, esa parte sumativa que le da tanto poder al examen, y que además es excluyente.

Personalmente pienso que los exámenes únicamente deberían ser complemento de una serie de técnicas como las que nos hemos referido en estos blogs que toman en consideración los estilos de aprendizaje, sus capacidades, su nivel de conocimiento, y las técnicas se enfocan en sus fortalezas.

Lo indica Hernández, R. (2003) “Conceda a los exámenes escritos y orales la importancia que tienen y no más allá. No les atribuya poderes que no poseen, tales como: dicen lo que sabe el alumno, son una evidencia contundente, de cómo estudia el niño o la niña, son herramientas exclusivas para discriminar entre quienes están interesados y los indiferentes”(pág. 54)


Hernández, R. (2003). Evaluación del aprendizaje significativo en el aula. EUNED

Roxana Lobo García dijo...

os exámenes no deben desaparecer, lo que es necesario es darles otro enfoque, que no sean tan memorísticos y tan sin sentido. El estudiante debe demostrar que realmente maneja los contenidos y que los recite de memoria no me asegura nada. Es necesario la coexistencia de varios métodos y no privilegiar la prueba escrita

Roxana Lobo García dijo...

Ya Casanova lo señalaba "la evaluación ya no pretende homogeneizar a la población mediante exámenes iguales para todos y expectativas idénticas para cualquier alumno, sea cual sea su circunstancia, sino que toma en cuenta las situaciones personales en el momento de valorar su desarrollo, decidiendo si éste es suficiente o no en función de las previsiones realizadas de antemano. Se decide si su rendimiento es satisfactorio o debería haber sido otro, y se adoptan medidas para optimizar el proceso inmediato. El modelo expuesto, igualmente, favorece la inclusión educativa, pues los alumnos diferentes (en cultura, en capacidad, en lengua, en religión, en etnia...) pueden convivir juntos en el aula, ya que esa ubicación física no supone uniformidad de intervención educativa, sino igualdad de oportunidades y de derechos para los niños". Es necesario diversificar las técnicas de evaluación para poder evaluar de acuerdo con las diferencias y circunstancias individuales

Fallas dijo...

Hola: Creo que han mencionado aspectos claves sobre la permanencia y pertinencia de los métodos tradicionales de evaluación, como los exámenes. Aspectos que van desde lo formal, relacionado con directrices del MEP en el tema de evaluación (no hay casi nada que hacer ahí), hasta la diversidad de pruebas que se realizan como estudios de casos y otro tipo de pruebas que van más allá de una devolución temporal de información.

Hay que pensar también que esos métodos se pueden renovar, si variamos su aplicación, por ejemplo, dar un examen para que se realice en grupo o entregarlo para realizarlo en la casa. Claro eso demanda una prueba diferente, ya que no tiene ningún sentido si vamos a preguntar fechas y datos. En mi caso, recuerdo que las pruebas más duras y de las que más aprendí, han sido precisamente esas en la que me dieron el examen y una semana para resolverlo. Y con lo que se puede hacer ahora con tecnología, ¡que grandes innovaciones se podrían implementar en la evaluación!

Sonia Gòmez dijo...

Buenas noches, profesora y compañeros, primero agradecer los comentarios de los compañeros "del otro grupo", luego, disculparme por opinar hasta ahora, pero habìa estado documentàndome sobre el tema. Pero este ùltimo comentario de la profesora me hizo recordar, cuando estaba en la Escuela de Historia en la U y me mandaban exàmenes para llevar a la casa o los de hacer en clase pero a libro abierto y entonces yo creìa que iba a estar "super facil", muy pronto me dì cuenta de "que nada que ver". Por esto, considero que no se deben eliminar la pruebas y evaluaciones, sìnò los mètodos de aplicaciòn de los exàmenes. Por ejemplo, en lo que llevamos estudiando en esta maestrìa, pràcticamente yo no me he sentido presionada y/o nerviosa por un examen y sin embargo, ahora me doy cuenta de que hay varias formas de evaluarme y sin que me diera cuenta.

Jeannette dijo...

Completamente de acuerdo con Sonia! efectivamente hemos experimentado tan diversas y diferentes formas de evaluarnos en la maestría y el aspecto fundamental es todo lo que hemos aprendido, sin que mediara un examen, y a la vez disfrutando lo que nos han asignado.

Erika Carballo dijo...

Buenas Noches

Quiero referirme a un tema que destacó Andrea y que me parece sumamente importante y es el de la población meta, creo que este aspecto es clave para la decisión del tipo de eveluación que se aplicará ya que en la población meta se define la escolaridad, la edad, el género.



Saludos


Erika

Roxana Lobo García dijo...

Además, por lo menos en secundaria, no es tan sencillo este cambio pues existe un Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes que prácticamente amarra al profesor. No puede realizar ninguna variante so pena de apelación. Creo que esto puede considerarse para nivel universitario o plantear una reforma integral en el MEP, cuestión que considero difícil, qué opinan ustedes????

GINNETTE dijo...

Definitivamente compañera Roxana, el MEP no ha cambiado sus políticas hace siglos, siempre es lo mismo. Pero el profesor tiene muchas posibilidades de ofertarles una evaluación diferente a sus estudiantes. Es el caso del trabajo cotidiano. Algunos profes valoran esto basado en si el estudiante tiene en su cuaderno toda la materia y no, en si logró aprender algo. Que diferente sería por ejemplo que estos estudiantes pudieran poner a prueba todo lo que escriben mediante actividades de campo o laboratorio, por ejemplo.

Emmanuel León dijo...

Y para continuar con lo que comenta Roxana y Ginnette creo que el profesor también puede utilizar el 70% de la nota no sólo en exámenes tradicionales, ¿por qué no animarse a realizar actividades que mejor pongan a prueba el conocimiento del alumno de una manera formativa y no tan enfocado en la manera común de dos exámenes, y lo peor, escritos. Todavía hay un aspecto más preocupante conforme a esta evaluación tradicionalista, en un mundo cada día más globalizado y expuesto no veo que haya gran avance para la utilización de las TIC en la evaluación, y de esto se trata este curso, Evaluación, tecnología y medios. ¿Qué medios tecnológicos se utilizan en la educación tradicionalista para la evaluación? Estoy tan seguro que esta discusión no acaba aquí, tenemos mucho trabajo conforme a este apartado y debemos como TE construir procesos que se adapten a nuestros días y no como lo menciona Ginnette, que el MEP no cambia sus políticas desde hace siglos.
Saludos,
Emmanuel

Leonardo Montero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Leonardo Montero dijo...

Respecto al tema de los exámenes si éstos deben o no desaparecer... aquí estamos en una disyuntiva muy grande, en la mayoría de los casos como menciona Roxana a cuestiones meramente de reglamento de evaluación. Pienso que la figura del examen, desde este punto de vista, no podría desaparecer, pero si hay algo que se puede hacer y es darle un enfoque diferente, ya que si revisamos podemos encontrar que los hay de diferentes tipos, y cada uno de ellos mide algo diferente, por ejemplo... si hacemos una prueba a libro cerrado quiere decir que el examen se vuelve memorístico y no necesariamente probará los conocimientos ante una problemática específica, más bien probará que tan bien se aprendieron los conceptos para esa prueba sin necesariamente aplicarlos a dicha problemática. Así creo que lo fundamental no es si deban o no desaparecer loe exámenes, pienso que lo realmente importante es ver un poco más allá de lo tradicional que evalúa un examen y encontar dentro de esta figura evaluativa formas más novedosas de evaluar los conocimientos en el alumno.

Leo.

Alexis dijo...

A mi parecer los exámenes son un medidor de conocimiento, del cual no debería de desaparecer, como lo hace mención Leonardo, si no darle otro enfoque o establecer otra estrategia de uso, del cual sea un complemento de la evaluación mediante el aprendizaje continuo.

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